Aprender a diseñar sin fronteras

Las últimas 6 semanas he estado en un ritmo bastante intensivo: trabajando, como siempre, y estudiando un curso online de diseño web.
¿Y para qué, tal vez os preguntáis, haces un curso de diseño web cuando 1) ya trabajas en el campo, y 2) tu especialización no son las webs, sino interfaces gráficas para robots? ¡Completamente cierto! La respuesta está en la visión que tengo sobre mi camino profesional y en la curiosidad insaciable de conocimiento y mejora. Sé muy bien cuáles son mis puntos fuertes y débiles. Y esta claridad cristalina hace muy fácil la respuesta a la pregunta “qué aprender”. El problema real, tal como yo lo veo, es dónde.

Las curvas de aprendizaje

Los autodidactas lo podemos todo

No llegué al diseño UI desde un Grado en Bellas Artes (¡una envidia a quienes sí!). Y también veo a muchos que, igual que yo, llegaron a esta profesión desde sus propios caminos: con formación técnica, en marketing, gestión, etc. Hay muchos que son productos de su propio esfuerzo: los incansables autodidactas. Y en parte, me considero una de ellos. Es verdad que la educación académica (o relacionada con ella) también está ahí, pero hasta ahora nunca ha sido mi fundamento principal.

No lo considero ventaja ni desventaja. Creo que es simplemente la situación en la que estoy yo (y muchos otros), y punto. Me da firme seguridad saber que se puede llegar a todo sin un Grado en Bellas Artes, gracias a la infinita cantidad de cursos online, artículos, vídeos y conocimiento libre que tenemos ahora. Muchos diseñadores están dispuestos a enseñar. Y a nosotros solo nos falta la disciplina y un plan de estudio/carrera para no volvernos locos con tanta información, pero también para aprovechar todo ese conocimiento y llegar a ser lo que queremos ser. Unos pros en UI/UX (espero que esto sea vuestro objetivo, igual que el mío). En fin…

Curso de diseño web

¿Por qué diseño web? Estuve buscando durante los últimos años cursos de calidad. En el blog he compartido algunos. He caído en el exitoso marketing de Michal Malewicz, he dado un crédito de confianza a un blogger de diseño, he buscado conocimiento real bajo el nombre de un diseñador experimentado y respetable. Etc. Cada uno de estos cursos me ha aportado a su manera, pero ninguno me daba al 100 % lo que buscaba. En mi caso: reforzar las bases — diseño gráfico para UI, diseño visual.

Y lo encontré en un curso de diseño web. De manera muy inesperada. Vi el itinerario del curso y allí ya empecé a sentir cómo se aceleraba mi corazón:

  • composición,
  • tipografía,
  • color,
  • animación,
  • elementos gráficos
  • + varios proyectos que puedes hacer durante el curso y que serán revisados por los diseñadores-mentores con un video-feedback.

Basta de palabras. ¡Por supuesto que me apunté!

¿Inconvenientes? O más bien, algo inesperado: es un curso en ruso. ¡Tachán! Muchos años de vida en Barcelona han enfocado mi visión hacia el contenido en español o inglés. Y de repente encuentro lo que busco en mis raíces — en una plataforma educativa rusa de diseño web. Tengo mucho que decir respecto a lo que me hizo sentir esto. En resumen: desconfianza. Pero ha resultado ser todo lo contrario.

El curso en sí estaba muy bien hecho, los diseñadores-mentores realmente daban feedback bueno y profundo, las clases teóricas han llenado los huecos de conocimiento que tanto ansiaba y me han hecho sentir más segura de mí misma. He descubierto una comunidad de diseñadores, tanto experimentados como novatos o «Junes» (en inglés, de “junior”), como les llaman. Todos con ganas de aprender y de hacer cosas chulas en diseño. Gente amable, abierta y dispuesta a aconsejar. Así he caído en el «rabbit hole» de conocimiento que me interesaba y también de la atmósfera que echaba tanto de menos (además, en mi idioma natal).

Barrera del idioma

«La torre de Babel», Pieter Brueghel el Vell, 1563

¿Por qué evitaba cursos en ruso antes? Porque no los puedo compartir aquí. Escribo este blog en español porque quiero que lo lean personas hispanohablantes desde cualquier parte del mundo. Ahora es mi idioma principal y es la cultura en la que vivo y trabajo todos los días.
Al descubrir la comunidad de diseño rusa, he visto que hay muchas cosas buenas que podrían servir y que me encantaría hacer accesibles a todos, independientemente del idioma. Pero es imposible. Así que, de momento, no hay solución a esto, salvo contaros tal cual lo que aprendí y compartir los recursos online. Por suerte, muchos de ellos son internacionales. Páginas web de referencia, herramientas de IA, teoría de diseño (por supuesto) son las mismas.

No digo que mi misión ahora sea traducir contenido del ruso al español. Solo os comento que –

Hablar varios idiomas es un gran plus, y vivir con la mente abierta y aprender de fuentes y visiones distintas también lo es.

Y, adicionalmente, esta experiencia me ha hecho sentirme más íntegra. Más yo… No necesito ignorar a propósito mis orígenes. Ahora me he permitido aprender de todos, procesarlo y transformarlo en lo que será (es) mi propio estilo de diseño y mi visión. Y compartir cositas molonas aquí en el blog 🙂

Postdata

Captura traducida con Google translate

El curso que hice se llama Web Design Pro de Tilda School. Os adjunto el enlace a su landing page (usad Google Translate en Chrome si tenéis curiosidad). Tilda School es una plataforma educativa que enseña a diseñar y maquetar webs en el constructor no-code Tilda (disponible en español, inglés y otros idiomas). Yo siempre he sido de WordPress, así que este tipo de constructores son algo nuevo para mí (aunque existen desde hace mucho). Pues bien, Tilda está fundada por un diseñador que se llama Nikita Obukhov.

Al conocer un poco el mercado de editores web no-code para diseñadores, descubrí que la competencia principal de Tilda, sobre todo en el espacio europeo y en América, son Framer y ReadyMag (tal vez conozcáis otros). Pues bien, ReadyMag está fundado en Nueva York por tres diseñadores: Anton Herasymenko, Diana Kasay y Kirill Danchenko.
No voy a decir nada más.