Cuanto más trabajo en UX, más tengo la sensación de que es una disciplina que abraza prácticamente todo el proceso de creación de un producto: desde la propia idea de crear algo hasta el momento de clicar el botón de publicar en production, que el código llegue al usuario y este empiece a usar el producto.
Porque, queramos o no, por todos lados está la experiencia de usuario. Tanto la del usuario final, nuestro cliente ideal al que siempre deseamos llegar y encontrar, como la experiencia de los propios miembros del equipo: la del ingeniero, la relación entre diseño y desarrollo, la relación entre diseño y marketing.
Es como si fuese una burbuja, un filtro universal que tiene que estar en todas partes.
Diseñas una pantalla, pero nunca es solo una pantalla
Por ejemplo, diseñas una interfaz, pero para tomar ciertas decisiones has de saber sí o sí qué espera obtener el negocio de esta UI y hacia qué usuario va dirigida.
A partir de ahí, tienes que tener claro si lo que diseñas es técnicamente viable o no.
Entran en juego los tiempos, las limitaciones, cuántos ingenieros hay en el equipo, qué tecnología usamos, si estamos generando algo muy fashion y es completamente OK usar motion design y animaciones complejas, o si estamos hablando más de dashboards e información técnica, donde la microinteracción toma un rumbo completamente distinto.
Y todo esto teniendo en cuenta el sistema de diseño y qué cambios cuestan menos y cuáles cuestan más.
Diseño y producto
Luego entran las decisiones sobre qué features añadir, y eso está completamente en el tejado de producto.
Sí, como diseñadores hemos de decidir qué es mejor, qué es peor y qué le iría mejor al usuario, pero producto es quien paga todos estos costes.
Por eso hemos de estar alineados al 100%.
Diseño y marketing
Y luego, marketing nunca está de lado. Hemos de destacar los mejores puntos, los puntos más fuertes, para encontrar a ese cliente ideal (o no tan ideal) y poder mostrar nuestro producto desde un punto de vista que quizá solo nosotros conocemos y que el equipo de marketing puede conocer solo por encima.
Por ejemplo, cuando estamos tratando de crear una nueva página web sobre el producto, escribir artículos o hacer cualquier tipo de contenido online.
Al final, está todo relacionado.
Experiencia del usuario, del cliente y del propio ingeniero.
También hay que saber explicar, vender y gestionar
Al final, diseñando algo tenemos que saber preparar las instrucciones para ingeniería y saber cómo vender todo esto.
Porque puedes diseñar algo muy bueno y que a nadie le importe, o que no se pueda implementar fácilmente, o al menos que no encaje con el scope de trabajo actual.
Y aquí entra otro tema que me había olvidado mencionar: hay que ser un poco manager también.
En mis ojos, diseño UX siempre va de la mano con ingeniería y siempre va de la mano con producto.
Es una disciplina muy compleja en el sentido de que abraza varios campos dentro de la vida del producto y participa en muchos momentos de su preparación y posterior venta, incluso en la relación con clientes.
A veces UX puede participar para recibir cierto feedback, darle más iteración al producto y empujar unas funcionalidades en lugar de otras. Porque también hace falta priorizar y entender cuándo habla negocio, que busca ingresos; cuándo habla usabilidad, que quizá requiere más esfuerzo desde el punto de vista de desarrollo; y cuándo habla el sentido común entre todo esto.
Una visión más amplia
Y yo creo que la persona con una visión más amplia es la más adecuada para este tipo de trabajos.
Por eso nunca recomiendo encerrarse solo en diseño e ir a fondo en ello, salvo que trabajes en una corporación muy grande, con un equipo gigantesco donde cada uno cumple exclusivamente un rol.
Pero para tener un rol un poco más senior y entender mejor de qué va todo esto, es necesario, casi obligatorio, poder comunicarse con todas estas partes, con todas estas piezas, y transmitirles tu visión y tu criterio.
Solo así estas piezas se van a alinear y la experiencia de usuario tendrá sentido como algo íntegro, bien trabajado y bien diseñado.
Entonces, ¿dónde se termina UX?..